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Fundas de Servicio con retención

Publicado en Policial. Por Daniel Álvarez
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Funda de servicio con nivel de retención III

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BLACKHAWK Serpa nivel III y 6360 ALS® SLS de SAFARILAND nivel IV

En este artículo vamos a tratar de explicar el concepto de niveles de retención en las fundas de servicio denominadas antihurto, utilizadas mayoritariamente por algunos profesionales de la seguridad pública. Desgraciadamente, en la actualidad, no son de dotación en todas nuestras FCSE y FCS, cuando debería ser parte integral de su equipamiento. Al igual que otros elementos, como los chalecos antibalas, suponen un elemento de seguridad importante. En este caso, su función es evitar que el arma de un agente pueda ser arrebatada por un criminal, estando depositada en este tipo de accesorio. No solo para evitar el robo de su arma, sino para que durante una intervención policial, no pueda ser empleada contra el propio agente.

Antes de nada, quiero comentar que las fundas con niveles de retención, no solo evitan el obvio hurto del arma, sino que impiden que esta se caiga y/o pierda durante acciones dinámicas propias de la actividad policial, como puede ser correr, saltar, etc. También quiero señalar que esta característica no es exclusiva de fundas para porte a la vista, sino que está disponible en diversos grados para el porte oculto. El porte que inicialmente puede ser oculto, puede dejar de serlo por muchas circunstancias, luego daremos ejemplos de algunas.

Para ilustrar el artículo, tomaremos como referencia dos de las fundas de servicio más avanzadas del mercado, la Blackhawk Serpa nivel III y la 6360 ALS® SLS de SAFARILAND nivel III que es fácilmente actualizable a nivel IV. Primero vamos a explicar los conceptos generales sobre los diferentes niveles de retención.

El sistema de retención de fundas fue diseñado en la década de 1970 por Bill Rogers, un ex agente del FBI e instructor de policía que fundó su propia compañía de fundas, diseñándolas específicamente para uso policial. Cada "nivel" corresponde a una cantidad aproximada de retención. Bajo el esquema de Rogers, una pistolera tenía que someterse a una prueba en la que alguien tenía que intentar sacar la pistola de la funda, como si intentara quitársela al agente. Sin embargo, el sistema de "calificación" derivó en una clasificación que se utiliza para cuantificar el número de dispositivos de retención.

Fricción, nivel I

Las habituales fundas de cuero tienen la capacidad innata de retener la pistola por fricción. Es lo que se conoce normalmente por retención pasiva, viéndose reforzada si la funda está moldeada a las formas concretas de pistola, lo que aumentará el contacto a través de las diferentes áreas de superficie exterior de la pistola. Algo que a su vez puede estar complementado si la funda de cuero tiene un interior áspero, con cierta mordiente.

Las fundas de cuero logran una buena retención suponiendo que la piel sea de alta calidad, se mantendrá en relativamente buen estado durante muchos años, siempre que le proporcionemos ocasionalmente el tratamiento adecuado. Los trucos sin fundamento, como meter la funda en agua o en un horno caliente para ajustar el ajuste, son solo eso, leyendas urbanas. Lo único que conseguiremos será arruinar el cuero de la funda.

Las fundas de Kydex, o de polímero, no se ven afectadas por la humedad, pero tampoco se agarran de forma natural a la pistola, al menos sin ayuda de los tornillos de tensión. También existen fundas de cuero con este tipo de sistema de refuerzo en la fricción. Al apretar o aflojar estos tornillos, puede dosificar la fricción justa para un nivel muy básico de seguridad. Esta característica ha hecho que algunos autores distingan entre fricción natural o pasiva y fricción activa. El problema en las fundas de poca calidad, es evitar que los tornillos se aflojen durante el día. Este nivel es típico de las fundas de porte oculto, nada recomendable para fundas de servicio.

Un mecanismo, nivel II

Una forma de definir una funda de retención de nivel II, es aquella que emplea además del principio de sujeción por fricción del nivel I, la adición de un elemento mecánico activo, como una capucha, una correa trasera, una palanca accionada con el dedo índice o el pulgar, etc. Algunos creen que los sistemas de retención activa solo son necesarios para fundas a la vista, fundas típicamente utilizadas por agentes de la ley en servicio o en el caso por ejemplo de EEUU, por ciudadanos autorizados a lo que se conoce como “open carry”.

Se suele argumentar que no es probable que un criminal te arrebate el arma portándola oculta. Esta suele ser una aseveración propia de gente con poca experiencia o conocimientos en el ámbito policial y de la autodefensa. Además, la suelen complementar con adjetivos tan poco edificantes como “fundas suicidas”.

Todo esto no es cierto, la funda será un problema a la hora de extraer el arma, sino hemos entrenado el movimiento y creado la memoria muscular. Y el hecho de que sea oculta no quiere decir que no pueda ser detectada, hay muchas situaciones que pueden desvelar nuestra condición de portadores de un arma: un forcejeo con un atacante, ropa inadecuada, una postura forzada, un arma con características poco propicias, etc. Ese forcejeo inicial del que hablábamos, puede convertirse finalmente en una lucha encañizada por “arma oculta”. Es el nivel mínimo aceptable para fundas de servicio y recomendable para las de porte oculto.

 

 

BLACKHAWK Serpa nivel III

 

Dos mecanismos, nivel III

Al agregar un segundo elemento activo a la funda, además de mantener el sistema de tensión o fricción de seguridad de Nivel I, se obtiene la retención de Nivel III. Pondremos como ejemplo con este nivel de retención, a la funda SERPA de BLACKHAWK. Hecha en fibra de carbono y con un peso muy ligero, ofrece el moldeado que corresponda según sea nuestra arma, proporcionando una adecuada retención de nivel I por fricción. Además, posee dos seguros activos, uno en el exterior de la funda que se activa de forma natural con el dedo índice y un segundo seguro, denominado “Pivot Guard”, que se desactiva simplemente empujando el arma hacia abajo. BLACKHAWK ha querido evitar en este modelo trabillas y capuchones en la parte trasera de la corredera, ya que aunque ofrecían una buena seguridad, ha optado por una propuesta más natural a la hora de extraer el arma y por tanto más segura para el usuario. En este nivel es realmente raro que existan fundas de porte oculto, ya que la implementación de los mecanismos activos de retención, harán que el tamaño de la misma no sea muy ocultable. Es propio de fundas de servicio a la vista y garantiza una muy buena seguridad.

Tres mecanismos, nivel IV

Una funda de Nivel IV toma estas medidas de seguridad un paso más allá, añadiendo un tercer elemento o seguro activo de desactivación. Están destinados para fundas a la vista de servicio, en caso de agentes de la ley con gran exposición a los riesgos antes citados y con un buen nivel de entrenamiento. Un ejemplo de este tipo de funda es la 6360 ALS® SLS de SAFARILAND, funda de nivel III que puede ser configurada fácilmente a nivel IV, mediante un dispositivo de quita y pon para el dedo pulgar.

6360 ALS® SLS de SAFARILAND nivel IV

 

RESUMEN

Las fundas con nivel de retención son un elemento más de seguridad para los agentes de policía y como tales deberías ser de dotación. Pero no solo en por la seguridad que ofrecen en el uso ordinario contra la criminalidad común, sino porque las armas de nuestras FCSE y FCS, se han convertido en un objeto especialmente codiciado por el terrorismo yihadista actual.

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