Asesinato de JFK: Errores premeditados para desviar la atención

Asesinato de JFK: Errores premeditados para desviar la atención

Mundo Armas
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El asesinato de JFK sigue despertando hoy en día un apasionante debate en torno a sus posibles ejecutores. Muchas de las incógnitas relacionadas con este asesinato pueden resolverse gracias a la balística.
Asesinato de JFK: Errores premeditados para desviar la atención
L. Alonso (lusi1) (10/06/2008)
JFK junto a su mujer en un paseo oficial
Este es un tema espinoso, apasionante, de actualidad y por el que no pasa el tiempo. En este caso no cabe el tópico de que se ha escrito mucho, porque se sabe muy poco. Sería mejor decir que se ha mentido mucho. Los datos facilitados en los informes, sobre todo si son oficiales, han de cogerse con pinzas. Y es que hablamos de un asesinato muy estudiado, ejecutado sin ninguna duda por profesionales y que aún no han sido detenidos. Si además, a esto añadimos las opiniones de los pseudo-expertos, el caldo de cultivo para el debate está servido.

La base de este trabajo es el único documento gráfico filmado que se conoce sobre el asesinato de Kennedy. Se trata de la denominada película de Zapruder, que podemos observar desde hace algunos años en Internet y de la cual los internautas facilitan varias modificaciones con distintos aumentos. Al observar la película, se pueden extraer excelentes impresiones balísticas sobre el caso, utilizando la perspectiva de igualar los efectos balísticos producidos por un proyectil sobre un animal para trasladarlos a un hombre. En este artículo solamente me voy a centrar en la balística y en todo lo relacionado con ella.

¿Único culpable?
Para comenzar, y dentro del plan preestablecido, no se puede asesinar a un Presidente de Estados Unidos sin coger al asesino. Por lo tanto, hay que buscarlo y encontrarlo, y vaya si lo encuentran. La trama está servida: necesitan a un individuo que responda a ciertos patrones establecidos de psicología patológica, como se establece perfectamente en un sujeto “de pocas luces", de naturaleza enfermiza, personalidad frágil y maleable, con ciertos antecedentes sociales… Así es como aparece Lee H. Oswald.

El procesado Lee H. Oswald
El hombre pretende asesinar al presidente Kennedy desde un 6º piso sobre un blanco en movimiento a unos 140 metros de distancia, utilizando para ello un viejo Mannlicher de segunda o quinta mano, que adquiere por correspondencia, que lleva instalada una mira que aparenta 4 aumentos típica para un 22, y que utiliza cartuchos militares del calibre 6,5mm Carcano. Es la imagen perfecta del francotirador, ¿no? Solo un ignorante e inexperto puede utilizar este rifle, este visor y esta munición para este fin.

Basta con leer los informes iniciales de la policía que encontró el rifle. Según el sheriff, el primer examen del rifle que encontraron en la planta 6ª era un Mauser del calibre 7,65mm. Hombre, se puede cometer un error de apreciación al observar por primera vez un arma, pero si se tienen los casquillos disparados en la mano, ¿cómo te puedes equivocar? No obstante, esto es irrelevante de acuerdo con la interpretación de todo lo que se están narrando. El hecho es que el tal Oswald disparó, al parecer en tres ocasiones. Solo alcanza al Presidente en un disparo -sin miedo a equivocarme diría que en el primero- y es en este disparo en el que tiene tiempo para apuntar con menos tensiones, pero aquí demuestra también que es mal tirador, pues falla el tiro.

Fusil Mannlicher Carcano en calibre 6,5x52mm utilizado por Oswald
Es evidente que apunta a la cabeza, pero es tan malo tirando que no corrige la caída y le da en la parte baja del cuello, a unos 40 o 45 centímetros por debajo. Esta es más o menos aproximadamente la caída que tiene este Carcano con bala de 156 grains si el rifle esta puesto a tiro a 100 yardas. Otro tanto puede decirse si tira con el 7,65mm alemán, inconfundible puesto que la vaina tiene reborde. Oswald hiere a Kennedy como se puede ver, pero no le mata. Entonces, entra en juego esta clásica figura de los pseudo-expertos, quienes se lían en unas discusiones bizantinas sobre si se pueden disparar tres tiros en 3 segundos, en 7 o en 20. ¿Qué más da? Todo el que ha manejado un rifle sabe el tiempo que necesita para apuntar y para disparar, pero lo que están haciendo es el caldo gordo a los asesinos y pasan a formar parte de la intoxicación del caso. Unos consciente y otros inconscientemente. Empiezan con el discurso que han escuchado por ahí, pero que no es ni suyo, de que de las balas militares están hechas para herir y no para matar. Es una lástima que no lo supieran los 20 millones de muertos a tiros de la segunda guerra mundial.

La “bala mágica"

Otro craso error que circula es que los proyectiles de guerra, al estar encamisados, no se deforman, y apuntan el caso de la llamada “bala mágica" que atraviesa a Kennedy y al Gobernador que va sentado delante y que luego aparece intacta en la camilla que le traslada al hospital. A ver: el proyectil del 6.5mm Carcano que enseñan tiene 160 grians aproximadamente y es de punta redonda. Efectivamente, parece de fabricación militar. Pero este proyectil, que atraviesa a dos personas y que efectúa varios giros en su trayectoria (algunos de más de 45 grados), como consecuencia de los rebotes a los que se ve sometido ES IMPOSIBLE QUE NO SALGA DAÑADO del viaje.

Al parecer, Oswald efectúa otros dos disparos más, pero de estos proyectiles solo quedan restos. Contrariamente, estos sí se deforman, claro que ninguno se acerca a Kennedy, ni por aproximación. Usando la película de Zapruder, observamos que al recibir el impacto aparece como una pequeña nubecilla de humo blanco que se eleva verticalmente sobre la cabeza de Kennedy, al tiempo que ésta es impulsada hacia atrás. Esta nubecilla es característica de los proyectiles que se desintegran al impacto, o sea los expansivos y explosivos, primera deducción posible. La deducción siguiente es que su cabeza es impulsada hacia atrás algo lateralmente: ambas deducciones sostienen que es imposible que el proyectil alcanzara al Presidente por la parte posterior de la cabeza. Si te dan un puñetazo en un ojo, por ejemplo, tu cabeza no se mueve hacia el puño, si no que es desplazada hacia atrás debido a la fuerza del impacto, ¿no es así?, pues esto es lo mismo, el impacto de la bala mueve la cabeza en la dirección a la fuerza aplicada, a la fuerza recibida.

Recreación virtual del asesinato de Kennedy
Por lo tanto, el proyectil que le mata no es disparado por detrás, si no, con cierta inclinación lateral a la sien derecha. Y no es blindado, por lo que evidentemente existe un segundo tirador. Todo esto queda perfectamente manifestado en la ampliación que algunos internautas han realizado sobre la película, saltando de fotograma en fotograma. Así se ve perfectamente cómo impacta el proyectil y cómo la masa de sangre, junto a los fragmentos del hueso craneal, explota literalmente y sale disparada hacia arriba, y ligeramente hacia atrás. De nuevo, deducimos que si el impacto lo hubiera recibido en la parte posterior de la cabeza el desplazamiento de las masas siempre sería hacia delante. Pero hay algo más: si consideramos que la nariz del Presidente Kennedy está a 0 grados, el impacto que le alcanza en la sien derecha trae una trayectoria de unos 30 grados, como se puede observar con facilidad si se trazan las coordenadas longitudinales. Por tanto, así como el cámara que realiza la filmación está varios metros por encima de la Comitiva, no sucede lo mismo con el francotirador que realiza el disparo.

Momento en el que JFK recibe el primer disparo
En efecto, como consecuencia de la salida del primer proyectil que le alcanza, la cabeza de Kennedy está más baja de lo normal. No obstante, esto no es óbice para que el francotirador haga blanco, Pero si te fijas bien, el impacto abre un boquete en el cráneo de más a menos, saliendo algunos trozos residuales por la coronilla, que incluso levantan el pelo. Esto implica que la bala trae un trayectoria lineal de unos 5 a 6 grados de inclinación hacia arriba, como se puede verificar en la comparativa horizontal, produciendo que la masa encefálica del hemisferio derecho se comprima primero y caiga después hacia el hombro derecho. ¿Está el francotirador emboscado y tumbado en un coche?, ¿Que proyectil está usando?, a groso modo, los proyectiles se dividen en tres clases: duros, semiduros y blandos, y se caracterizan fundamentalmente por la cantidad de energía que pueden ceder al producir el impacto. En el mismo orden, poca, media y toda. Los efectos sobre los organismos vivos suelen ser también de tres clases: en términos generales, en los duros la entrada es parecida a la salida, en los semiduros, debido a la deformación, aumentan notablemente la herida, siempre de menos a más; y en los blandos no pasan, se desintegran y no salen, produciendo destrozos siempre de más a menos. Para este trabajo, el francotirador escoge el tipo de proyectil ideal, que tiene sobradamente probado y sabe exactamente cuáles son sus efectos. Se trata pues de una bala expansiva blanda, que se caracteriza por ceder toda su energía al inicio, como hemos visto anteriormente.

Teoría final
Además de ésta, yo solo conozco otras dos balas más que tengan este comportamiento: La de diseño de mercurio, prohibida para la caza ya que explota al impacto y revienta los tejidos; y la clásica explosiva, también prohibida para la caza y llamada Dum Dum, en la guerra. La conclusión final es que Oswald es el hombre de paja, el asesino oficial de Kennedy para la prensa y los medios. Que no confían en él para hacer el trabajo lo demuestra el francotirador profesional que está apostado en otro lugar, Como vemos, el perfíl de este francotirador ya no es el mismo que el de Oswald. Se encuentra colocado en el sitio preciso, desde luego camuflado, escoge el arma ideal, el proyectil letal, conoce la distancia al objetivo, solo hace un disparo, etc. ¿Cuál es el calibre utilizado?, por los efectos que produce el disparo, abogo porque se trata de un calibre pequeño de alta velocidad, Yo diría que inferior al 270 WM. A esa distancia, y con ese proyectil, un calibre 300 le hubiera arrancado la cabeza, literalmente. Usando un proyectil explosivo o expansivo como este, un 243 W produciría aproximadamente los mismos efectos.

Este estudio visionado de la película de Zapruder que acabo de hacer y que algunos insinúan falsa, pero que por lo que yo sé ha pasado las inspecciones pertinentes, soporta perfectamente el desarrollo que acabamos de hacer sobre el controvertido asesinato del Presidente Kennedy. Lo que aquí se expone es conocido por cualquier experto en balística y tiro. No es en absoluto ficticio y está en consonancia con los conocimientos que tenemos.
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