José A. Prieto Palazón: ''La defensa del hogar con un arma de fuego es un tema que se debe valorar''

José A. Prieto Palazón: ''La defensa del hogar con un arma de fuego es un tema que se debe valorar''

Mundo Armas
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Hace prácticamente dos años, concretamente el pasado 4 de enero de 2006, un grupo de delincuentes armados entró en el chalé de Francisco Ramírez en Canals (Valencia), mientras él y su mujer descansaban plácidamente.
José A. Prieto Palazón: “La defensa del hogar con un arma de fuego es un tema que se debe valorar"
Rafa Fernández (armas.es) (11/01/2008)
El abogado José A. Prieto Palazón en su despacho
Hace poco más de dos años, concretamente el pasado 4 de enero de 2006, un grupo de delincuentes armados entró en el chalé de Francisco Ramírez en Canals (Valencia), mientras él y su mujer descansaban plácidamente. Los asaltantes amordazaron a los dos propietarios pero, en un descuido, Francisco Ramírez, yerno de una de las familias más importantes del tejido empresarial valenciano, consiguió acceder a su pistola Walther P99, un arma que el señor Ramírez tenía debidamente guiada con la licencia F de tiro deportivo. Tras amartillar su pistola, se produjo un tiroteo entre los asaltantes y el propietario de la vivienda que acabó con la muerte de dos de los delincuentes. Este hecho propició que se abriera una investigación judicial para tratar de esclarecer los hechos, y el pasado mes de agosto, la juez que instruyó el caso dictaminó la exculpación del señor Ramírez, al considerar que éste actuó en legítima defensa. Para conocer con mayor profundidad todos los detalles de este interesante caso nos pusimos en contacto con José Antonio Prieto Palazón, el abogado de Francisco Ramírez, y quien ha conseguido que su cliente haya ejercido con total legalidad su derecho de autodefensa con un arma de fuego.

-A finales del pasado mes de agosto la juez instructora del caso ordenó el sobreseimiento de la causa y exculpó al señor Ramírez ¿qué motivos llevaron a la juez a adoptar esta decisión?

Pues, básicamente todas las pruebas obrantes en las actuaciones judiciales. Es decir, los atestados policiales, las pruebas de balística, las muestras de ADN de varios de los asaltantes, el contenido de sus declaraciones… todas estas pruebas en conjunto han sido las que han llevado a la juez que instruyó el caso a exculpar al señor Ramírez y a impedir que se sentara en el banquillo de los acusados.

-Una vez conocida la decisión de la juez, ¿considera necesaria una reforma del artículo 20.4 del actual Código Penal?


Francisco Ramírez utilizó su arma para defenderse
No, como concepto general. Y digo que no porque, como en este caso, cuando se dan los requisitos que tanto el propio artículo 20.4 como la jurisprudencia del Tribunal Supremo establecen para que se emita legítima defensa, no hay más tutía. Por tanto, no considero primordial una reforma de este artículo. En un futuro, puede que el abanico de legítima defensa se abra un poco más, o tal vez puede que no. No lo sé, pues todo esto es más un tema político que judicial

De todos modos, y a diferencia de lo que muchos puedan pensar, al cabo del año los tribunales españoles emiten bastantes sentencias en las que se aplica la legítima defensa. Lo que ocurre es que no son tan conocidos como el caso que nos acontece, y además es fundamental que se reúnan todos los condicionantes necesarios para su aplicación.

-La exculpación de Francisco Ramírez se une a la de Sebastià Ges, un ilerdense que también fue exculpado a principios de año por un caso similar. ¿Nota que la jurisdicción está cambiando su modo de actuación respecto a la autodefensa con armas de fuego?

He de reconocerle que desconocía el caso del señor Ges, pero de cualquier forma, no creo que se esté dando el cambio que me pregunta. En mi opinión, la aplicación de la legítima defensa se basa en los mismos requisitos que cuando se creó. Estos condicionantes son de sobra conocidos por todos los que nos dedicamos al mundo del derecho penal: proporcionalidad del medio empleado, que no haya provocación, sino respuesta… En cualquier caso, la aplicación de todos estos condicionantes que finalmente dictan la legítima defensa, siempre va a estar sujeta al criterio personal del juez que instruya el caso.

-En sus declaraciones públicas, Francisco Ramírez aseguró que podía haber matado a todos los asaltantes, sin embargo según afirmó su intención sólo era provocar su huida. ¿Cómo se ha probado que efectivamente el señor Ramírez sólo disparó en defensa propia?

La Walther P99 fue la pistola utilizada por Ramírez
No sé si será cierto o no que efectivamente el señor Ramírez pudo matar a todos los asaltantes. Lo que sí puedo contarle es que su verdadera intención no fue la de disparar a matar. De hecho, según ha relatado en varias ocasiones, el señor Ramírez cogió su pistola y disparó con la mano izquierda (es diestro) desde la planta superior hacia las escaleras. En ese intercambio de disparos, en el cual mi cliente disparaba sin mirar (refugiado junto a su mujer detrás de un tabique), se produjeron las dos muertes. Por tanto, quedó demostrado que la intención del señor Ramírez no era disparar a matar, sino simplemente hacerles ver que estaba armado y provocar su huida. Es más, en medio del intercambio de disparos, al señor Ramírez se le encasquilló su pistola Walther P99, momento en el que pensó: “si suben, ahora sí que nos matan". Pero por suerte, el resto de los asaltantes se marcharon tras el intercambio de disparos.

-Parece entonces que la sensación del señor Ramírez era en todo momento que los asaltantes querían acabar con su vida…

¿Cómo actuar en una situación así?
Así es. Uno de los asaltantes iba con la cara descubierta, sin pasamontañas, por lo que posteriormente su identificación hubiera resultado muy sencilla. Esto, unido a las continuas amenazas que el señor Ramírez y su mujer escuchaban por parte de los asaltantes, hizo que a la mínima que pudo acceder a su arma, mi cliente no se lo pensara e intentara defenderse. A pesar de todo, en cuanto uno de los asaltantes vio que el señor Ramírez sacaba el arma de debajo del colchón de su cama de matrimonio, se abalanzó sobre él y logró propinarle un cuchillazo que a punto estuvo de causarle la muerte. Sin embargo, Ramírez pudo rehacerse de la agresión y empezó a disparar, como digo, con la única intención de provocar su huida. De hecho, él lamenta profundamente todo lo que ha ocurrido. Es más, según ha desvelado en varias ocasiones, jamás hubiera pensado que usaría sus armas para disparar contra nadie. Jamás.

-Sin embargo, hace pocos meses los letrados de los imputados por el asalto al chalé han pedido al juez que reabra el caso para juzgar al señor Ramírez. ¿Cree que esta petición puede hacerse efectiva?

Es cierto que lo han solicitado, pero la juez ya ha dictado un auto de conclusión para dejar cerrado el caso. No obstante, la legislación actual permite que, si lo considera oportuno, la sala de Valencia pueda estudiar reabrir el caso o no. Pero esto no resta ni un ápice de validez a la decisión de la juez de Xátiva de cerrar definitivamente el caso. Y es que el asunto estaba tan claro que hasta el propio fiscal estuvo de acuerdo con la decisión de aplicar la legítima defensa.

-Uno de los aspectos más destacados del denominado caso Ferry’s ha sido su repercusión social. Los vecinos de Canals no han dudado a la hora de echarse a la calle para demostrar públicamente su apoyo a Francisco Ramírez. ¿Considera que este respaldo popular ha sido clave para la exculpación de su cliente?

No creo que haya sido un elemento clave, la verdad. El mayor respaldo para exculpar al señor Ramírez han sido las propias pruebas. Por mucho que se hubieran producido manifestaciones a nivel nacional, se hubieran recogido miles de firmas, etc., si no hubieran existido las pruebas que manejaba la juez no hubiéramos podido hacer nada.

-Si en estos momentos un ciudadano que se hubiera defendido en su casa con un arma de fuego acudiera a su bufete para buscar su defensa, ¿aceptaría este nuevo caso?

Por supuesto, sin ninguna duda. De hecho, entre otras cosas, me dedico a llevar este tipo de casos. Esto no quiere decir que cualquier ciudadano que se defienda en su hogar con un arma de fuego vaya a salir exculpado como el señor Ramírez. Ni mucho menos. Sólo será así cuando se den todos los requisitos necesarios para la aplicación de la legítima defensa. En caso contrario, si no se dan todos estos condicionantes, lo que se concede es una eximente incompleta de la legítima defensa y se aplica una pena inferior. En este sentido, jugamos en un baremo entre 3 y 15 años de pena de cárcel por un homicidio de estas características. Contra más requisitos cercanos a la legítima defensa reúna el acusado, menos pena cumplirá.

-Por último, ¿cree que a corto o medio plazo en España puede darse una situación legal similar a la de Italia, donde desde el pasado 2006 todos los ciudadanos tienen derecho a defender su vivienda con un arma de fuego?

La verdad es que no lo sé. Creo que puede pasar cualquier cosa: que el sistema se torne más aperturista y se permita esa autodefensa del hogar con arma de fuego, o lo contrario, que se prohíba completamente. Todo dependerá de los magistrados que en cada momento ocupen el Tribunal Supremo. Ahora bien, lo que es innegable es que ya existen varios casos de similares características que han creado jurisprudencia y que pueden acabar definiendo el camino a seguir.

A nivel personal, no creo que sea necesario ampliar demasiado el derecho a la autodefensa. Lo que quiero decir es que no me gustaría que la gente pudiera ir armada por la calle y poder solucionar cualquier discusión o enfrentamiento con un tiroteo. Sin embargo, creo que la autodefensa en el hogar es un tema donde sí que cabría una cierta ampliación de los derechos civiles. Ahí sí que considero interesante un estudio en profundidad sobre el tema para ver cómo podemos defendernos cuando alguien entra en nuestra casa.
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