Arma larga para los patrulleros: pros y contras de esta polémica sempiterna

Arma larga para los patrulleros: pros y contras de esta polémica sempiterna

Policial
1 1 1 1 1 1 1 1 1 1
escopeta_cnp_ho¿Deberían los agentes de policía portar un arma larga dentro de su equipamiento de servicio? Uno de ellos, el profesional Ernesto Pérez Vera, expone en este artículo su contrastada opinión sobre este polémico asunto, analizando los pros y contras de esta decisión.
escopeta_cnp
Agente del CNP armado con una escopeta policial
Cada día son más las incidencias policiales armadas y violentas que se producen en nuestro país. Noticias referidas a enajenados armados con armas de fuego, atracos a entidades bancarias, joyerías u otros establecimientos, están siempre presentes en los noticieros españoles. Las noticias referidas a atracos con armas solían llegar, durante un tiempo, desde las capitales de provincia, y también casi siempre desde las más importantes del país. Del mismo modo, los enajenados violentos y armados solían aparecer, casi siempre atrincherados, en ciudades “menores” o zonas rurales. Pero esos estereotipos o patrones delincuenciales están cambiando. Ahora, lo mismo nos matan a un compañero en un atraco perpetrado en una zona rural, que un loco armado con escopeta, rifle o arma corta, se pone a matar gente en el centro de una urbe.

Esta realidad no se le escapa a nadie, y por ello los policías suelen buscar, cada vez con mayor frecuencia, formación extra en todos los órdenes. En especial se recaba formación complementaria en el área del tiro y armamento. El mercado está plagado de instructores y centros de formación que ofertan cursos, jornadas o seminarios relacionados con este campo profesional. Sin que todo lo que reluce sea oro, raramente la formación privada será de peor calidad que la escasa instrucción recibida desde la Administración que dirige a los policías. Por ello, hasta los más mediocres formadores darán un plus de instrucción a los alumnos: por lo menos “pegarán tiros”, porque algunos cuerpos ni siquiera hacen eso… No obstante, la calidad de la instrucción siempre ha de ser buscada y deseada, porque existir existe.

arma_larga_policia
El autor, Ernesto Pérez Vera, realizando prácticas de tiro con un subfusil Heckler & Koch MP5 calibre 9x19mm
En estos cursos de tiro para profesionales, lo mismo se ofertan jornadas de arma corta como de arma larga, siendo las primeras las que más cúmulo de asistentes e interés despiertan. Es lógico: el arma corta es la que siempre se porta durante el servicio, siendo el arma larga un complemento extra de seguridad, que algunos agentes poseen en determinados cuerpos. Eso sí, no siempre se tiene la oportunidad de usarla en el servicio, pues será sólo en determinados servicios muy concretos en los que se permita la utilización del arma larga. No creo a día de hoy existan en España cuerpos que dejen al antojo del patrullero portar o no portar un arma larga en su coche patrulla. Pero no nos equivoquemos: que la superioridad de un cuerpo policial sólo permita el porte del arma larga en determinadas circunstancias, no implica que sólo en ellas se hará necesario su empleo. Al revés. La mayoría de las veces que un arma larga se antoja necesaria, durante la ejecución de un servicio, será esa vez que no ha sido adjudicada al agente o a la dotación de vehículo policial. Cuando lleguen los refuerzos, con esas armas largas de apoyo, será tarde casi siempre.

Los cuerpos policiales del Estado, Cuerpo Nacional de Policía y Guardia Civil, tienen en sus armeros ingentes cantidades de armas largas de todo tipo: fusiles de asalto, subfusiles, PDW (Personal Defense Weapon), escopetas, rifles de francotirador y hasta ametralladoras ligeras. Del mismo modo ocurre con los cuerpos policiales dependientes de las comunidades autónomas (quizá estos cuerpos no posean ametralladoras). Pero en el campo de los cuerpos dependientes de las corporaciones locales, las policías locales, la cosa cambia. Algunos cuerpos locales, muy pocos, sí poseen armas largas de dotación para sus agentes, y otros muchos (la inmensa mayoría) ni las tienen, ni las quieren, ni se lo plantean.

policia_gibraltar
Las fuerzas del orden británicas destinadas en el Peñón de Gibraltar suelen contar con armas largas de dotación oficial
Pero que la gente sepa algo, que un cuerpo posea en sus cuartos de armas una variada cantidad de armas largas no implica que los agentes puedan portarlas a su antojo durante el servicio (ya se dijo antes). Estas armas serán empleadas, casi siempre, para acudir a determinados servicios de emergencia, como atracos o personas violentas atrincheradas. Por otro lado, donde sí puede verse el uso de estas armas, con más o menos asiduidad, vistosidad e incluso ostentación, será en los check point o controles de carreteras al tráfico rodado, los DEC (Dispositivo Estático de Control). Hablamos de unidades convencionales patrulleras, no de equipos especiales, tácticos o de intervención, los cuales sí suelen portar, habitualmente, algunas armas largas en sus vehículos de servicio.

Uno de los casos más sonados de los últimos tiempos, en el que varios funcionarios de policía precisaron de un extra de potencia de fuego y no la tuvieron, fue el atraco perpetrado en Alicante el pasado 1 de octubre de 2011. En aquel caso, agentes del Cuerpo Nacional de Policía se enfrentaron a tiros con unos atracadores que portaban escopetas y un fusil de asalto Kalashnikov. Aunque el CNP posee armas largas, éstas no son portadas normalmente en los coches patrulla, y aquella tarde los agentes sólo pudieron repeler el fuego con sus pistolas semiautomáticas del calibre 9mm Parabellum.

Una necesidad evidente
cetme_c_policia
El CETME C podría tener un uso destacado como fusil de dotación policial
Como norma general, los que sí tienen un acceso más o menos restringido a estas armas suelen no acordarse de ellas e incluso las repudian. Por contra, quienes no las poseen en el seno de sus organizaciones policiales, las desean y casi las codician. En cualquier caso, tanto los unos como los otros las necesitan, aunque muchos de ellos no lo sepan. Otros tantos sí se han percatado de la potencial necesidad de trabajar con estas armas, pues, como antes se refirió, cada día nos despertamos con más sucesos que aconsejan ir bien entrenado, protegido y armado. Esta necesidad no ha escapado, como ya apuntábamos antes, a quienes se dedican a la instrucción profesional, y por ello cada vez existe mayor demanda en la formación de tiro y manejo de armas largas.

De entre todas las clases o tipos de armas largas antedichas, la escopeta es la que más versatilidad ofrece al policía convencional. Este tipo de arma se encuentra en diversos formatos (tamaño, peso y capacidad de carga), en los arsenales de los cuerpos estatales, autonómicos y algunos locales de este país. La escopeta ha encontrado hueco incluso en el ámbito militar: es conocido el hecho de que se empleó, por tropas norteamericanas, para la “limpieza” de trincheras durante la I Guerra Mundial; pero hoy sigue estando vigente su uso en Afganistán. Para un profesional de la seguridad, las principales ventajas que ofrecen estas armas son: su gran potencia de fuego a distancias cortas, y la gran variedad de munición que pueden usar, amén del bajo coste de la propia munición. Para según qué tipo de misión u objetivo, podrían emplearse cartuchos de perdigón, postas, bala, lacrimógenos, etc. Como contrapartida, su recarga se torna lenta en casi todos los modelos, amén de su poca capacidad de carga en muchos de ellos.

escopeta_policial
La escopeta es el arma larga más versátil para el trabajo policial
Las armas largas del segmento carabina también son cada vez mejor vistas por los profesionales, mientras que aquellas que disparan en fuego automático (ráfaga), cada día son menos usadas en el ámbito policial (fusiles de asalto y subfusiles). Los fusiles de asalto deben descartase para casi cualquier misión policial urbana: la excesiva potencia de su munición provoca sobrepenetraciones en los objetos y cuerpos alcanzados, con el consecuente riesgo de provocar daños colaterales, algo que un policía jamás debe permitirse. Los subfusiles más convencionales emplean munición de pistola, con lo cual su potencia suele ser escasa e idéntica, casi siempre, a la del arma corta portada al cinto. De todos modos, hay que decir que casi cualquier fusil de asalto tiene un “hermano pequeño” al que también se denomina subfusil; pero estamos en las mismas circunstancias negativas que con el fusil de asalto: la excesiva potencia de su cartucho.

Un concepto más actual de arma de fuego tiene cabida en estas funciones policiales: la Personal Defense Weapon (PDW). Las PDW poseen, unos modelos más que otros, una notable capacidad de fuego y potencia, aunque principalmente lo primero. Una de las mayores ventajas de este concepto, híbrido entre la pistola ametralladora y el subfusil (en realidad se buscaba tener un arma intermedia entre el fusil de asalto y el subfusil), es su tamaño, el cual es tan escueto que puede ser fácilmente portado, y con comodidad, en la parte delantera de los coches patrulla, cuando no incluso en bolsos de mano o fundas sobaqueras. Su empleo alcanza, con cierto éxito, el ámbito militar. Las dotaciones de vehículos acorazados y helicópteros tienen en estas armas un buen apoyo, así como los servidores de armas potentes de apoyo. Estas armas también ofrecen la ventaja de hacer fuego semiautomático o automático, según la necesidad del tirador; si bien, como antes se ha referido, el uso policial de tiro en ráfagas es muy limitado y desaconsejado, máxime en ámbitos urbanos.

policia_gibraltar_
Un agente de la Policía gibraltareña con un HK MP5 entre sus manos
La capacidad del cargador de las PDW suele ser alta o muy alta, y también las prestaciones de algunos de los calibres/cartuchos empleados por ellas. A día de hoy, el más famoso arma de este tipo emplea un calibre muy especial que a su vez monta proyectiles con dotes especiales: capaz de atravesar chalecos antibala pero no personas desprovistas de tal blindaje. Esto siempre es una ventaja policial. En el segmento de las carabinas se pueden encontrar gran cantidad de marcas y modelos, y también calibres. En mi opinión no es aconsejable usar estas armas —tampoco las PDW— en igual calibre que el arma corta de dotación (repito lo mismo en unos párrafos anteriores): si nuestra arma corta es de escueta potencia para los fines concebidos, ¿por qué vamos a emplear la misma munición en un arma más grande? Eso sí, mejor que ninguna será un arma larga del mismo calibre que nuestra pistola, pero puestos a elegir e invertir, adquiérase un arma de mayor potencia.

Otra idea podría ser la de emplear artilugios de rápido montaje en nuestra pistola para convertirla en más “táctica” y efectiva en determinadas circunstancias. Me refiero a portar en el coche patrulla culatines, u otros “aparatos”, que consigan que la pistola sea más estable en fuego rápido para disparos a distancias mayores a las habituales. Esto, como se decía anteriormente, no aporta más potencia de fuego a la pistola, sólo una mayor estabilidad en el disparo.

Casos concretos
fusil_policial
Los agentes de policía deberían tener un manejo óptimo de todo tipo de armas de fuego ligeras
Un caso de enajenado, o quizá no tan enajenado pero sí atrincherado, se produjo el pasado 17 de diciembre de 2011 en San Sebastián. Un ertzaina (policía del cuerpo autónomo vasco) resultó gravemente herido en una pierna por el disparo de un sujeto que, desde su propia casa, estaba disparando y amenazando a sus vecinos. La herida afectó a importantes vasos sanguíneos de su extremidad inferior, y a punto estuvo de costarle la vida al agente. Como en cualquier otro tipo de situación hostil, el “malo” no avisa de que va a disparar, pero eso, y ante determinadas circunstancias o llamadas ciudadanas, se puede intuir o preveer. Ergo, siempre es necesario portar, a mano, un arma de mayor potencia y alcance que las armas cortas que todos llevamos en la cintura. El aumento de la criminalidad, así como el aumento de sucesos como los antes referidos, aconseja que los policías de nuestro país porten en sus coches patrulla un arma larga de apoyo inmediato.

Dicho todo lo anterior, me sale la vena de instructor crítico: si la formación es deficiente en el manejo y uso del arma corta —porque realmente lo es—, y esta es la principal formación, ¡cómo no será la formación en el uso del arma larga! Aunque yo apoye la adquisición de armas largas para los cuerpos locales, y la adecuada formación en el resto de cuerpos que ya las poseen; siempre diré que: “…antes de hacer dictados tenemos que saber hacer copiados…” ¿Cómo vamos a exigir pues que nos doten de armas largas si no sabemos —y que se salve el que pueda— usar nuestra arma principal (la pistola)? Además de formación y compromiso, falta coherencia y sentido común.





Publicidad
Publicidad

Facebook Armas.es

Encuesta

¿Quién monta los accesorios de tu arma?

Suscríbete a armas.es

periodico armas suscripcion

Último Periódico Armas.es

armas periodico 69 dragunov minuatura

SALIR DEL ARMERO

Atrevete a salir del Armero