.458 Win Mag, ¿11 disparos para derribar a un elefante?

.458 Win Mag, ¿11 disparos para derribar a un elefante?

Munición
1 1 1 1 1 1 1 1 1 1
.458 Win Mag, ¿11 disparos para derribar a un elefante?
El calibre .458 Win Mag ocupa un puesto de honor en la historia de la caza de especies peligrosas. Desde su nacimiento a mediados de la década de 1950, este cartucho americano se ha erigido en uno de los grandes protagonistas de la sabana africana.
.458 Win Mag, ¿11 disparos para derribar a un elefante?
R . F. (armas.es) 2/08/06
El calibre .458 Win Mag ocupa un puesto de honor en la historia de la caza de especies peligrosas. Desde su nacimiento a mediados de la década de 1950, este cartucho americano se ha erigido en uno de los grandes protagonistas de la sabana africana.

Considerado como el padre de los “Magnum cortos", su popularidad se ha visto empañada por cierta mala fama relacionada con su escasa fiabilidad y su poco poder de profundidad. En este sentido, son muchas las historias y leyendas que reflejan aspectos negativos del .458 en sus primeros años de vida. Una de estas historias verídicas cuenta la inolvidable experiencia que vivieron un cazador profesional y su guía con un rifle de este calibre. Ambos tiradores necesitaron realizar 11 disparos para derribar a un elefante africano. El motivo de este exagerado tiroteo es que las balas, a pesar de que apuntaban correctamente hacia el cerebro del elefante, apenas podían traspasar sus huesos craneales.

Del mismo escaso poder de penetración se queja otro cazador profesional que tras disparar a la cabeza de un búfalo, la bala apenas atravesó la piel del animal. Ante el inminente y furioso ataque del búfalo, el cazador tuvo que dispararle una segunda bala de forma casi consecutiva para salvar su vida. Estas experiencias han logrado empañar en cierta medida la historia de uno de los calibres más clásicos de la caza africana. Un cartucho que, una vez superados sus primeros errores, se convirtió en un referente de todos los safaris.

Las primeras y esperadas unidades del .458 vieron la luz en 1956. En aquel momento, Winchester supo aprovechar una coyuntura idónea, producida por el cierre de la División Metálica de Kynoch, el principal fabricante británico de cartuchos Express. Para ocupar su puesto en el mercado, Winchester lanzó cientos de unidades de su legendario rifle de cerrojo M70 African en el nuevo calibre .458. Este cartucho presentaba una longitud de vaina entre 63 y 65mm, similar a la otros calibres utilizados en rifles de cerrojo (.30-06, .270 Win…). Además, ofrecía unas prestaciones idénticas a las de los antiguos .450 británicos, por lo que Winchester demostró saber aprovechar su oportunidad comercial. Al mismo tiempo, la industria británica de armas deportivas se encontraba en su peor momento. Sus rifles eran muy difíciles de conseguir y su precio era excesivo, al igual que el de su munición, sobre todo después de que Kynoch abandonara definitivamente la producción.

En medio de este beneficioso contexto, Winchester decidió lanzar un cartucho apto para ser disparado con rifles de cerrojo no muy caros que podían duplicar las prestaciones de los antiguos y pesados rifles británicos. En este sentido, la mayoría de los antiguos Nitro Express del calibre .450 o .475 empleaban balas cargadas con 480-500 grains que volaban a una velocidad aproximada de 2100 pies/seg. Por el contrario, el nuevo .458 Win Mag permitía disparar con una bala de 500 grains a una velocidad de 2150 pies/seg. Todo el mundo estaba contento con el .458 hasta que los primeros problemas (falta de velocidad, escaso poder de penetración…) comenzaron a aflorar. Y aquí empezó a forjarse la auténtica leyenda negra que siempre ha acompañado a este popular calibre.

Tal vez, lo que ocurrió es que había demasiadas expectativas depositadas en el nuevo calibre. Los cazadores de todo el mundo esperaban que el .458 fuera capaz de abatir a cualquier especie con suma facilidad, sin importar dónde impactara de la bala. Sin embargo, no existe ningún calibre que pueda desplomar a un elefante de 6.000 kilos si el tiro no está bien colocado. En este sentido, el .458 tenía el mismo poder de impacto que los calibres clásicos a los que sustituyó (.450, .470, .457). Sin embargo, hay que reconocer que en ciertas ocasiones el .458 fallaba estrepitosamente.

Jack Lott fue el primero que descubrió el verdadero error en la construcción del .458. Lott advirtió que los fabricantes de la munición, en su intento de crear una bala que volara a mayor velocidad manteniendo un alto poder de parada, condensaban gran cantidad de pólvora. Esta gran condensación de pólvora en el interior de la bala funcionaba correctamente cuando la bala era nueva. Ahora bien, pasado un tiempo, la pólvora comenzaba a agruparse y a formar una masa sólida que no explosionaba correctamente. Este hecho reducía notablemente la velocidad del proyectil, e incluso en ciertas ocasiones sólo tenía fuerza suficiente para poder salir del cañón y poco más.

A parte de este error en la condensación de la pólvora, el rechazo hacia el .458 aumentó por culpa de varios lotes de munición defectuosa que se vendieron en todo el mundo. Estas partidas iban equipadas con balas completamente envueltas de latón, en lugar del tradicional acero latonado (mucho más resistente). Los desafortunados cazadores que emplearon estos proyectiles defectuosos se quedaban boquiabiertos cuando, después de disparar contra el cerebro de un elefante, contemplaban atónitos como la bala se deformaba y se aplastaba contra el cráneo del animal.

Hoy en día, numerosos rifles modernos han recuperado el calibre .458 Win Mag para la caza de especies peligrosas. Estas armas permiten disparar cartuchos de este legendario calibre a gran velocidad sin utilizar la denostada técnica de la hipercondensación. Tal vez, la carga estándar de 500 grains todavía no haya conseguido superar la barrera de los 2000 pies/seg, aunque en todo caso se trata de un cartucho muy apto para la mayoría de piezas peligrosas. Sobre todo, si el cazador coloca un buen disparo en una de las zonas vitales del animal.

En definitiva, los propietarios de un rifle .458 Win Mag pueden estar seguros de que no tienen en su poder un arma inútil o poco potente. Y es que, a pesar de su mala fama, el .458 es un calibre que tiene muy poco que envidiar al siempre bien valorado .375 H&H Magnum. Si el cazador se muestra prudente a la hora de elegir la carga (lo ideal es alrededor de 500 grains) y evita la vieja munición para otro uso que no sea el de practicar, estará armado con un calibre capaz de derribar a cualquier animal que camine sobre la faz de la tierra.
Publicidad
Publicidad

Facebook Armas.es

Encuesta

¿Quién monta los accesorios de tu arma?

Suscríbete a armas.es

periodico armas suscripcion

Último Periódico Armas.es

armas periodico 69 dragunov minuatura

SALIR DEL ARMERO

Atrevete a salir del Armero