Museo L’Iber: soldaditos de plomo y armas en miniatura

Museo L’Iber: soldaditos de plomo y armas en miniatura

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Museo L’Iber: soldaditos de plomo y armas en miniatura
El museo L’Iber representa una apuesta firme y decidida por los entrañables soldaditos de plomo. A lo largo de sus diez salas el visitante podrá deleitarse con una muestra de más de 60.000 figuras que aparecen debidamente formadas o recreando fielmente alguna secuencia histórica.
Museo L’Iber: soldaditos de plomo y armas en miniatura
R. F. (armas.es) 11/06/2007
El museo L’Iber representa una apuesta firme y decidida por los entrañables soldaditos de plomo. Ubicado en pleno centro histórico de Valencia, a lo largo de sus diez salas el visitante podrá deleitarse con una muestra de más de 60.000 figuras que aparecen debidamente formadas o recreando fielmente alguna secuencia histórica. Y esto es sólo el principio.

La creación de este innovador museo tiene como objetivo “difundir la historia de Valencia, de España y del mundo en un momento en que decae el estudio de las humanidades. Con él pretendemos buscar nuevos métodos para el estudio de la Historia", asegura Alejandro Noguera Borel, director de L’Iber y quien ha ejercido de Cicerón durante la primera visita de Armas.es al museo valenciano. Con el señor Noguera hemos recorrido todas las estancias de la exposición, empezando por una de las secciones más importantes del museo: las Guardias Españolas. Desde la actualidad, en la que vivimos bajo la monarquía de Juan Carlos I, hasta la época de la dinastía de los Austrias, con Felipe III a la cabeza, en el museo L’Iber aparecen miles de soldaditos de plomo que recrean las distintas guardias personales que han acompañado a los jefes de Estado españoles durante varios siglos.

Figuras de plomo con el subfusil Z70
Y éstas con el mítico CETME
“En el espacio dedicado a las Guardias Españolas, la exposición sigue un orden cronológico inverso. Así, empezamos asistiendo a las Guardias del rey Juan Carlos I y poco a poco vamos retrocediendo en el tiempo hasta llegar al mandato de los Austrias", comenta el director del Museo mientras recorremos con detenimiento las múltiples vitrinas de la exposición. En este primer recorrido nos encontramos con desfiles militares, escenas históricas como el “Abrazo de Vergara" entre los generales Maroto y Espartero, o la conspiración de El Palacio de la Granja. Todo ello reproducido con la máxima exactitud posible.

El seguimiento de las Guardias Reales finaliza con la que posiblemente sea la pieza estrella del museo: una fidedigna recreación de la batalla de Almansa. En la configuración de esta maqueta dedicada a esta decisiva batalla de la historia de España se han empleado cerca de 10.000 soldaditos de plomo. Todos ellos se encuentran dispuestos tal y como se desarrolló la propia batalla, aplicando para lograrlo un absoluto rigor histórico. “Se trata de un enfrentamiento clave en lo que fue la Guerra de Sucesión española, por lo que hemos buscado ser lo más precisos posibles. Tanto es así que hemos trabajado con topógrafos para reproducir fielmente el terreno, hemos incluido las mismas especies arbóreas que habían en aquella época, e incluso hemos utilizado la misma tierra de Almansa para vestir nuestra maqueta". El pasado 25 de abril de 2007 se cumplieron 300 años de la batalla de Almansa, un acontecimiento histórico en el que se enfrentaron, por un lado, las fuerzas aliadas de Austria, Inglaterra, Holanda y Portugal, más los españoles partidarios del Archiduque Carlos, y por otro, el ejército de Francia y los castellanos que permanecieron junto a Felipe de Anjou (posteriormente Felipe V).

Recreación de la batalla de Almansa
Figuras de plomo en una escena del Tirant
Pero si la batalla de Almansa resulta espectacular por su veracidad y su fiel recreación de la historia, la escena del Tirant no se queda atrás. En esta maqueta se reproduce con total exactitud el famoso pasaje de la novela de Joanot Martorell en el que Tirant lo Blanch participa en un torneo medieval en Inglaterra. Sin embargo, en esta ocasión es el propio museo quien se ha permitido una pequeña licencia histórica en la presentación de los caballeros que participan en la justa. Así, todas las figuras que acompañan al héroe de la novela de Martorell en esta maqueta representan a las grandes familias valencianas, mientras que sus armas se corresponden con las citadas en el Llibre del Repartiment de la época de Jaume I. Para el propio director de L’iber, aunque la maqueta de Almansa pueda resultar más espectacular por su grandiosidad, “la recreación del Tirant considero que es la pieza de mayor calidad de toda la exposición. Su nivel de acabados, sus cuidados detalles y su riqueza cromática la convierten en una pieza única", asegura satisfecho el propio Noguera.

La prehistoria y otros temas de la antigüedad
A pesar de ocupar una parte fundamental en la exposición, la temática militar no es lo único que nos ofrece el museo L’iber. En este sentido, existen varios apartados destinados a la prehistoria, las civilizaciones de la antigüedad, o el Imperio romano, entro otros. Como elementos más destacados de estas salas hay que señalar una reproducción de una carrera de cuadrigas, una de las múltiples batallas que libró Aníbal contra las legiones romanas, así como por ejemplo la recreación del asesinato del emperador Julio César.

Por otro lado, la exposición también incluye otras piezas y conjuntos que nada tienen que ver con el carácter militar, ya que la denominación de soldaditos de plomo abarca asimismo las miniaturas de carácter civil. Dentro de este apartado, bautizado en el museo con la denominación de “Vida cotidiana", podemos encontrar escenas habituales de la sociedad civil, como por ejemplo una visita al dentista, la compra de un libro, o la reproducción de diferentes oficios. En definitiva, una sala que ayuda a desmilitarizar el la verdadera esencia del museo. “En esta sociedad tan propensa a etiquetar con facilidad, no queremos que se nos acuse de fomentar la guerra o el belicismo. Nuestras figuras simplemente reproducen situaciones históricas que forman parte de nuestra vida, de nuestra sociedad. Y en mi opinión, con lo que hay que quedarse es con el arte de esas figuras, con su belleza, su riqueza de colores, su realismo… más que con su carácter estrictamente bélico o militar", nos cuenta el director del museo.

La Familia Real presidiendo un desfile militar
Precisamente, esta diversidad de temas y de personajes históricos (podemos encontrar a Napoleón Bonaparte, a Francisco Franco, a Durruti, a los monarcas Juan Carlos I y Alfonso XIII, a Tintín, etc.) también ha propiciado que la colección de soldaditos de plomo de la familia Noguera sea la mayor del mundo por cantidad, calidad y variedad. No existe en todo el planeta ninguna igual, ni pública ni privada, y por sí sola es mayor que la suma de piezas expuestas en los diferentes museos repartidos por todo el mundo. En este sentido, Alejandro Noguera asegura que disponen de más de un millón de figuras procedentes de más de 30 países diferentes, muchas de ellas todavía por catalogar. “Tenemos previsto ir ampliando poco a poco el museo porque actualmente disponemos de muchas más figuras que aquí ya no nos caben. Próximamente queremos montar una sala dedicada a la guerra de Vietnam, a las guerras mundiales, a la intervención en Irak…"

Calcular el valor de los soldaditos de plomo presentes en el museo L´iber es una tarea realmente complicada. Hay piezas con un mayor valor sentimental, como las primeras que le regalaron al padre de Alejandro Noguera, Álvaro Noguera, y que fue quien emprendió esta aventura coleccionista. Pero también hay otras con un gran valor económico, como por ejemplo una que recientemente se vendió en una subasta de Nueva York por un precio cercano a los 9.000 euros. Precisamente, las subastas son uno de los recursos a los que acude Alejandro Noguera para aumentar o completar su colección. Aunque no siempre es así: “a veces, las mejores piezas las encuentras en los mercadillos o en los rastros. En estos lugares pueden conseguirse auténticas joyas", nos revela el máximo responsable del museo.

Perspectivas de futuro
El pasado 15 de mayo tuvo lugar la inauguración oficial del museo L’iber. Fue un punto y seguido en la realización de un ambicioso proyecto cuyo principal objetivo es convertir a la sede del museo en todo un centro cultural. Para ello, la familia Noguera, a través de la Fundación LIBERTAS 7 (auténtica “Mecenas" del museo), trabaja incansablemente en la restauración y ampliación de nuevas salas con nuevos contenidos culturales. Así, antes de que finalice el presente 2007, está prevista la apertura de una tienda especializada en la venta de soldaditos de plomo, libros sobre historia militar, productos del museo, etc. Además, está pendiente la inauguración de una sala para conferencias y exposiciones donde se realizarán todo tipo de cursos y seminarios relacionados con temas de historia general.

En cuanto al museo en particular, se prevé que ocupará un espacio superior a los 12.000 metros cuadrados cuando esté totalmente completado. En ese momento, albergará cerca de 30 salas y más de 600.000 figuras (aún así sólo el 60% de la colección de la familia Noguera). Por último, la oferta cultural del museo L’iber se completará con la creación de una biblioteca privada con más de 50.000 volúmenes y especializada en temática militar y en la figura de Alejandro Magno.

Información del Musero L’iber:
-Dirección: Casa-Palacio de Malferit. C/ Caballeros, 20-22 (Valencia)
-Horario: Martes a sábado de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00h. Domingos de 11:00 a 14:00h. Lunes cerrado.
-Entrada: 4 euros
-Teléfono: 96 391 08 11
-Web: www.museoliber.org
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